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#SoyEcosexual: Una práctica ambientalista que se transformó en género

Fuser News

14/06/2022
#SoyEcosexual: Una práctica ambientalista que se transformó en género
La propuesta de "hacer el amor con medioambiente" se hizo viral este lunes en redes sociales entre personas que promueven el activismo y la comunión con la naturaleza.

Junio, el mes del orgullo LGBTIQ+, podría tener una nueva letra en su acrónimo, la inclusión de nuevas formas de expresión o identidad sexual parecen calar dentro de países como España, donde la ecosexualidad acaba de ser reconocida como un nuevo género.

El movimiento que nació en el año 2008 como una corriente artística y de defensa al medio ambiente con el paso del tiempo caló a tal manera que se convirtió en algo más sexual.

La propuesta de «hacer el amor con medioambiente» se hizo viral este lunes en redes sociales entre personas que promueven el activismo y la comunión con la naturaleza.

El término fue acuñado por los artistas estadounidenses Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle del grupo Pony Express dos mujeres precursoras del posporno y amantes del planeta Tierra, que en 2010 redactaron el llamado Manifiesto Ecosexual.

«Hacemos el amor con la Tierra. Abrazamos sin pudor los árboles, masajeamos la tierra con nuestros pies, hablamos eróticamente con las plantas», señala uno de los puntos del manifiesto, que explica también su ideología naturista y ecologista.

De acuerdo al texto, la ecosexualidad no está ligada plenamente a la relación sexual, sino que apunta más a lo sensorial, para promover relaciones más profundas y de respeto por el planeta.

El olor a agua de rosas, el contacto de los pies con las olas, los rayos del sol bañando la piel y otras sensaciones simples cargan de erotismo esta nueva identidad sexual en la que la Madre Tierra se transforma en Amante Tierra.

Antecedentes

En 2016, fue creado el retiro Ecosexual Bathhouse, una instalación de seis habitaciones para amantes de la Pachamama, que formó parte del festival de arte australiano «Next Wave».

«Algunas personas se quedaron por mucho tiempo, la mayoría sale con una nueva energía y muy relajados, otros quieren que la instalación sead más grande y algunos se han sentido identificados con la ecosexualidad», explicaron los artistas.

Stephens y Sprinkle sostienen y defienden que el cerebro es el órgano sexual más grandes del ser humano y que si se activa la imaginación a nuevos niveles, se puede aprender a amar la tierra, respetar la diversidad y complejidad que existe alrededor.

Desde hace unos años, el término ecosexual se usa también para referirse a quienes salen con otras personas cuyos intereses son similares en cuanto a prácticas y creencias ambientales.

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