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Pobreza menstrual compromete salud pública en Brasil

Fuser News

10/11/2021
Pobreza mensatrual compomete salud pública en Brasil
Una investigación publicada en septiembre, resaltó la falta de condiciones mínimas de higiene durante el período menstrual debido al bajo poder adquisitivo de millones de mujeres de las favelas.

Raymar Vásquez Cervantes

Redacción Fuser News con información de France 24

Un reciente estudio de Sempre Livre, empresa que fabrica toallas higiénicas en Brasil, estimó que el 28% de las mujeres de bajos ingresos padecen pobreza menstrual en el país suramericano, luego que el presidente Jair Bolsonaro suspendiera la distribución gratuita de insumos higiénicos.

La investigación publicada en septiembre, resaltó la falta de condiciones mínimas de higiene durante el período menstrual debido al bajo poder adquisitivo de millones de mujeres de las favelas.

El informe “Libres para menstruar: la pobreza menstrual y la educación de las niñas”, desarrollado por el movimiento Girl Up, de la Fundación de las Naciones Unidas, reveló que una de cada cuatro niñas y adolescentes faltan a la escuela cuando tienen su período porque «no están en condiciones de tener sus periodos con dignidad».

Testimonios

Vanessa Moraes, una camarera y docente escolar de 39 años, con dos hijos y residente del Complexo do Alemão, una de las mayores favelas de Río de Janeiro, detalló que «las toallas higiénicas son caras, por eso usamos un pañal, una tela, una funda de almohada».

El hijo mayor de Moraes nació con parálisis cerebral y usa pañales. Cuando las cintas adhesivas se rompen, la joven madre, que recibe una ayuda del Gobierno por un monto de un salario mínimo (1.100 reales, unos 200 dólares al tipo de cambio actual), los convierte en toallas higiénicas improvisadas, a veces rellenándolas con un trozo de tela.

«Cuando hay necesidad, espabilamos», manifestó desde su casa decorada con los colores rojo y negro del Flamengo, el equipo de fútbol más popular de la ciudad.

Otras mujeres, que no pueden pagarse entre los 3 y 10 reales que cuesta un paquete (entre 0,54 y 1,8 USD), usan papel o incluso miga de pan, agregó.

«Ni salgo de casa»

Moraes recibe a veces paquetes de toallas higiénicas de la ONG One by One, que suministra recursos a familias en situación de vulnerabilidad, como también sillas de ruedas y cestas básicas.

También Karla Cristina de Almeida, una adolescente de Complexo da Maré, otra gran favela de Río de Janeiro, consigue a través de la ONG paquetes de toallas higiénicas que comparte con su hermana.

«A veces tenemos un solo paquete, otras no tenemos. Cuando no lo tenemos, ni salgo de casa. Ya falté a la escuela por eso», confesó.

Pobreza menstrual y salud pública

Durante una jornada de distribución de la One by One, un grupo de mujeres hicieron fila, entre ellas Miriam Firmino, de 51 años, madre de tres niñas, quien compartió que desde pequeña siempre ha usado «tela», pero hoy busca donaciones para que sus hijas no pasen por lo mismo.

«Para comprar (toallas), hay que buscar promociones. Cuando no podemos comprar, nos conformamos con lo que tenemos», dijo Firmino.

Por su parte, la presidenta del movimiento One by One, Teresa Stengel, señaló que «con la pandemia y la crisis económica, muchas madres a las que atendemos nos informan de que han vuelto a usar paños, papel, algodón y otros materiales cuando menstrúan».

«Se quejan de heridas e infecciones. La pobreza menstrual es una cuestión de salud pública», refirió la promotora social.

El veto de Bolsonaro

En octubre, el presidente Jair Bolsonaro firmó un proyecto de ley para promover la salud menstrual, sin embargo, vetó la parte que preveía la distribución gratuita de compresas a más de cinco millones de mujeres, en especial alumnas de barriadas populares.

De acuerdo con la información, el texto no especificaba la fuente de financiación y obligaría a «retirar fondos del presupuesto de salud o educación».

El Congreso deberá decidir si revoca el veto, pero no hay fecha fijada para la votación. Entretanto, las gestiones municipales y estatales desplegaron campañas, entre ellas la Alcaldía de Río de Janeiro anunció el programa «Livres para Estudar» (Libres para Estudiar), que tiene como objetivo distribuir más de ocho millones de toallas higiénicas por año a alrededor de 100.000 estudiantes del sistema educativo municipal, incluyendo también a los niños trans y a las personas no binarias que menstrúan.

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