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Miedo a los payasos ¿A qué obedece?

Fuser News

04/10/2021
Payaso temeroso
Este temor ha llevado a que estos personajes sean motivo para el cine de terror

Inojosa

Redacción Fuser News con información de Muy Interesante

No es extraño encontrarse con personas que muestran su temor hacia los payasos, personajes cómico popular conocido por su característico maquillaje y vestuario, actuaciones ridículas y bufonadas, que buscan provocar la risa.

El payaso tradicional, tal como lo conocemos en la cultura occidental, desciende del personaje Vice de las obras de misterio medievales, un bufón y bromista que a veces podía engañar incluso al diablo.

En la actualidad, la figura del payaso se ha complejizado; de hecho, es muy popular incluso en el género de terror. El ejemplo más famoso de este tipo de representación es la novela de ficción It (1986), de Stephen King, en la que una criatura maligna de otro planeta se dedica a atormentar a los habitantes de un pequeño pueblo manifestándose ante ellos con la forma de un siniestro payaso.

¿De dónde viene el terror?

En la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, un equipo de investigadores estudiaba en 2008 cómo decorar el área infantil de un hospital, y para hacerlo sondearon a un grupo de 250 niños y descubrieron que el sentimiento más extendido hacia los payasos era de antipatía.

Según los expertos, el maquillaje que llevan y sus rasgos faciales desproporcionados generan desconfianza, pues rompen con la imagen normal de una persona y ocultan la identidad de quien está detrás de esa máscara.

Además, la sonrisa permanente que lucen produce una disonancia cognitiva en la mente y aunque se sabe que sonreír es positivo, se constata que es imposible hacerlo siempre por lo que esa característica de los payasos es interpretado por el cerebro como una anomalía.

Fenómeno “creepy clowns”

No obstante, esta desconfianza nada tiene que ver con el fenómeno de los creepy clowns –payasos espeluznantes– que se ha extendido en EE. UU.

“El terror que provocan es instintivo, igual al que sentiríamos si apareciera en nuestra casa un tigre”, explica Lola Moreno, psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón de Madrid. El estrés agudo que sufren las personas a las que asustan “responde a la lógica: acaban de sufrir un ataque y a veces con violencia. La mente del agredido no es la de alguien con fobia; funciona muy bien, habría que analizar la del agresor”, explica la doctora Moreno.

En esencia, su comportamiento nos resulta sumamente invasivo. La reacción de terror que suscitan en muchos individuos es, por tanto, automática, similar a la que experimentarían ante cualquier ataque súbito.

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