El Gobierno de Marruecos anunció el domingo, tras el devastador terremoto que afectó las montañas del Alto Atlas, que solo aceptaría equipos de búsqueda y rescate de Gran Bretaña, Qatar, España y los Emiratos Árabes Unidos a los que llamó “países amigos”.
En un comunicado el Ministerio del Interior de Marruecos dijo que después de tener en cuenta las “necesidades del país”, solo recibirá la ayuda humanitaria de estas cuatro naciones. Mientras que países como Francia, Alemania, Italia y Estados Unidos (EE.UU.), junto con las Naciones Unidas, dijeron que estaban esperando para brindar toda la ayuda posible.
Aunque Washington “se acercó inmediatamente al Gobierno marroquí para ofrecerle cualquier asistencia que pudiera brindarle”, dijo el domingo el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, a la cadena CNN, no habían obtenido respuesta de Marruecos.
“Esperamos noticias del gobierno marroquí para saber cómo podemos ayudar, dónde podemos ayudar”, dijo Blinken.
En este sentido, el portavoz adjunto del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Farhan Haq, señaló que el organismo ha llevado expertos a Marruecos pero están “en espera de una solicitud de asistencia”.
Por su parte la ministra francesa de Asuntos Exteriores, Catherine Colonna, dijo que unos 60 países más, incluida Francia, habían ofrecido ayuda, pero subrayó que creía que la controversia estaba siendo exagerada.
Asimismo, Simon Martin, embajador británico en Marruecos, dijo que 60 expertos británicos en búsqueda y rescate y cuatro perros de búsqueda habían llegado al país para apoyar las operaciones dirigidas por Marruecos. El equipo español de búsqueda y rescate urbano expresó que estaba recibiendo y coordinando equipos internacionales.
Países como Túnez y Arabia Saudita manifestaron que están enviando ayuda. Otras organizaciones no gubernamentales aseguraron que ya se habían movilizado.
“Es incomprensible por qué no se solicita esta ayuda”, tuiteó Carl-Julius Cronenberg, miembro del parlamento de los Demócratas Libres de Alemania. “¡No debería tratarse de un orgullo nacional mal entendido, sino sólo de la mejor y más rápida ayuda posible!”, criticó.
Ayuda centralizada
La experta en historia y gobernanza de Marruecos en la Universidad de Stanford, Samia Errazzouki, declaró que incluso si los responsables quisieran aceptar ayuda extranjera, el permiso requeriría la aprobación de las más altas esferas, y cualquier solicitud de ese tipo podría fácilmente quedar atrapada en una cadena de mando burocrática.
“Está muy centralizado y controlado, por lo que no puede pasar nada hasta que la aprobación venga de la persona que está más arriba”.