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Iván Duque y su indiferencia ante la crisis de migrantes haitianos

Fuser News

08/10/2021
Migrantes Haiti
La consecuencia de estas migraciones del siglo XXI son las pérdidas de vidas, destrucción de familias y comunidades, y migrantes enfrentados a la incomprensión, rechazo, xenofobia tal como lo ocurrido recientemente en Chile.

Redacción Fuser News con información de El Estado

En Necoclí, al norte de Colombia, se aglomeran cerca de 20.000 migrantes haitianos que desean cruzar a Panamá con la esperanza de llegar a Estados Unidos y México.

Para lograrlo se han propuesto la riesgosa aventura de atravesar la compleja selva del Darién hacia Panamá y avanzar hacia Centroamérica, situación que enciende las alarmas pues se estima que de los 20 mil migrantes, 15 mil son niños.

La prensa neogranadina indicó que entre agosto y los primeros días de septiembre llegaron al país más de 34.000 migrantes. En el municipio de Acandí llegan alrededor de 500 migrantes diarios trasladados desde Necoclí en Antioquia.

Drama humanitario

En agosto los gobiernos de Colombia y Panamá establecieron un acuerdo a fin de permitir el paso de 500 migrantes diarios hacia El Darién.

Más allá de que Colombia sea en este momento una ruta de tránsito de migrantes haitianos, toda esta situación enciende una alerta ante el drama humanitario de estos migrantes en el país suramericano y en la región.

La crisis humanitaria de estos migrantes haitianos se traduce en falta de agua potable, ausencia de asistencia médica por colapso de los hospitales y la incapacidad de costear alojamiento que los ha llevado a improvisar campamentos en la playa.

A eso se suma la ausencia de pasaje de lancha para viajar hasta Acandí, último pueblo en pisar antes de arriesgarse a cruzar por la Selva Darién mediante traficantes, porque otra realidad es que las mafias y grupos criminales asedian a los migrantes.

Silencio gubernamental

Migrantes de Haití entran a abordar un bote para dejar Necoclí, Colombia.

En los medios de comunicación es difícil hallar pronunciamientos del presidente Iván Duque, lo que refleja la indiferencia del mandatario colombiano ante el drama migratorio de los haitianos, siendo Haití el primer país independiente de América y actualmente el más pobre de América Latina y el Caribe.

Los migrantes carecen de empleo, vivienda, atención médica y sufren hambre y pobreza. Pero también son los más expuestos a la corrupción de las autoridades migratorias y su perversa asociación con la delincuencia organizada.

El pasado 29 de julio, Iván Duque, en una charla virtual en el Council of Foreign Relations de Nueva York, consideró necesario hacer más para frenar a los barcos que están trayendo a estas personas desde otras partes del mundo, pero también impulsar las oportunidades económicas en países de origen como Haití. Por tanto, insistió que “eso también implica que es una situación regional“.

Problema regional

Duque ha afirmado que “tenemos que poner más controles, tenemos que poder cooperar con Panamá y otros países”.

Sin embargo, dos meses después Duque apareció en su última intervención como presidente de Colombia ante la ONU, y en lugar de halar de la crisis migratoria, se dedicó a criticar al gobierno venezolano por el diálogo que está desarrollándose en México.

Corresponsabilidad

Entre los migrantes abundan mujeres embarazadas, ancianos y niños, considerados grupos vulnerables.

La canciller panameña Erika Mouynes declaró a AP que lleva tiempo pidiendo “corresponsabilidad”, es decir, que países latinoamericanos (incluido Colombia) y Estados Unidos alimenten a los migrantes, les hagan pruebas médicas y biométricas ya que Panamá, aseguró, es el primer país al que llegan que hace estos exámenes médicos.

“Nos han tocado también personas que tienen problemas y alertas de Interpol y demás, que, nuevamente, nadie sabía, o sea, nadie identifica realmente. Panamá se vuelve el filtro de todo esto”, señaló Mouynes.

Mouynes revela la ausencia de apoyo por parte de las actuales políticas de gobierno de Iván Duque. Por lo que los directivos del Servicio Nacional de Migración de Panamá plantean que la situación debe tratarse como una crisis de carácter regional.

Rutas seguras

Fabiola Pintado, gestora de actividades médicas de Médicos sin Fronteras (MSF) dice que “Los migrantes lo que más necesitan son rutas seguras y dignas. Desde mi punto de vista, esa ruta no puede pasar por el Darién”.

Es urgente que se produzcan decisiones políticas de los gobernantes por la solidaridad de los humildes migrantes haitianos quienes habían emigrado tras el terremoto de 2010 que dejó unos 200.000 muertos en Haití.

Los testimonios aseguran que han salido debido al desempleo o dificultades para renovar sus permisos de trabajo en medio de la pandemia del COVID-19. Otros, tan solo desean reunirse con sus familias en Estados Unidos.

La consecuencia de estas migraciones del siglo XXI son las pérdidas de vidas, destrucción de familias y comunidades, así como migrantes enfrentados a la incomprensión, rechazo, xenofobia tal como lo ocurrido recientemente en Chile.

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