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Elecciones intermedias en EE.UU.: Entre uso de migrantes y ataques contra Venezuela

Fuser News

16/09/2022
Elecciones intermedias
Los gobernantes republicanos utilizan a los inmigrantes desesperados, mientras que los demócratas atacan a Venezuela para demostrar quién es más bravucón

Orlando Gallardo

A pocas semanas de las cruciales elecciones intermedias en Estados Unidos (EE.UU.); para renovar la Cámara Baja del Congreso, un tercio del Senado y 34 gobernadores; demócratas y republicanos mueven sus cartas entre ataques a Venezuela y el uso de los migrantes a través de engaños.

En la batalla para decidir quién es más bravucón, los republicanos apelan a la principal bandera del expresidente Donald Trump, por lo que los gobiernos de varios estados fronterizos del sur han venido organizando desde hace meses el traslado masivo de migrantes hacia territorios demócratas como Washington D.C. y Nueva York.

Los principales impulsores de esta política condenada por parte de la población estadounidense son los gobernadores republicanos de Texas y Florida, Gregory Abbott y Ron DeSantis, quienes, además de buscar la reelección, tienen en mente una posible campaña presidencial diseñada para atraer a una base radical del partido que disfruta de los candidatos que avivan la indignación.

Estrategia inhumana

De manera inhumana, los gobernantes republicanos utilizan a los inmigrantes desesperados que, por una razón u otra, salen de sus países en búsqueda del ficticio “sueño americano” y son manejados como peones en un juego de poder que no parece compatible con los pensamientos de la mayoría del pueblo estadounidense.

DeSantis envió este jueves dos aviones con unos 50 inmigrantes venezolanos y colombianos indocumentados a la lujosa isla de Martha’s Vineyard, en Massachusetts, en el noreste de Estados Unidos, con crecientes indicios de que estas personas pueden haber sido engañados para convencerlos de subir a los aviones.

En un comunicado, la gobernación de Florida dijo que el traslado es parte del programa del estado para enviar migrantes sin papeles a los llamados «destinos santuario», lugares en EE.UU. en los que, asegura, las autoridades no cooperan con los funcionarios de migración que deportan a los indocumentados.

El desprecio por las ciudades y estados «santuario» de DeSantis es compartido por el otro gobernador republicano aficionado a la política de acrobacias, Greg Abbott. El acérrimo conservador envió dos nuevos autobuses cargados de migrantes a Washington, donde fueron depositados este jueves frente a la residencia oficial de la vicepresidenta Kamala Harris, para hacer un planteamiento similar de cara a las elecciones intermedias.

Los “voluntarios” habían dicho que estaban preparados para recibir al grupo en la Union Station de la ciudad. No estaba claro si el cambio de destino estaba motivado por el deseo de dar un golpe de efecto político para igualar el impacto causado por DeSantis.

Ataques a Venezuela

Entretanto, los demócratas, del actual presidente Joe Biden, continúan utilizando los ataques contra Venezuela como su punta de lanza para lograr el control en el senado estadounidense y amenazan con intensificar las mal llamadas “sanciones” contra el país latinoamericano si no se reanuda el diálogo con las oposiciones.

Esta fracasada política de intimidación contra Venezuela ha variado durante las diferentes gestiones de la Casa Blanca desde la llegada de la Revolución Bolivariana, pero ahora se intensifica de cara a los comicios intermedios.

Es importante recordar que el diálogo entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición aliada a EE.UU., que se desarrollaba en México, fue suspendido en octubre de 2021 luego de la extracción ilegal del diplomático venezolano y miembro pleno de la delegación gubernamental, Alex Saab, a territorio estadounidense.

«Nicolás Maduro comete un error grave si piensa que nuestra paciencia es infinita y que las tácticas dilatorias le van a servir. Estamos preparados para responder con sanciones y medidas exhaustivas», dijo este jueves el subsecretario del Departamento de Estado para América Latina, Brian Nichols, ante la comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Nichols advirtió que la administración de Joe Biden continuará sus acciones para que el Gobierno venezolano no tenga acceso a los activos ilegalmente congelados y promoverá «investigaciones» de varios organismos como la Corte Penal Internacional (CPI) sobre supuestas “violaciones de los derechos humanos”.

Con un discurso ambiguo, desde hace unos meses, EE.UU. había asomado la posibilidad de “aliviar” las medidas coercitivas unilaterales (MCU) contra Venezuela si se retoman las negociaciones con los representantes de la oposición, pero ahora vuelven a utilizar su acostumbrado discurso agresivo para demostrar que tienen el mismo, o mayor, grado de bravuconería que sus contrincantes republicanos en campaña para las elecciones intermedias.

 

 

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